lunes, 21 de septiembre de 2009

Andrés Maureira veterinario mató una perra a sangre fría en venganza



.....por los destrozos que causó en su clínica > El Rodeo, en su sucursal de San Carlos de Apoquindo (http://www.veterinariaelrodeo.com/).
Por lo visto e investigado este señor ANDRES RODRIGO MAUREIRA VON BISCHOFFSHAUSEN´S es además gerente gerenal de la veterinaria "el Rodeo".

Se trata de un descarado asesinato a sangre fría. No se podrá defender escudándose en una presunta política de control de población (igual de vil); tampoco se trata de un perro ´peligroso´; el perro no estaba enfermo.
Independientemente del año y medio de cárcel que ojalá le caiga; independientemente de la expulsión e inhabilitación que debiera determinar el colegio de veterinarios, la funa ciudadana de seguro será eterna.

Reproduzco el relato enviado por una de las testigo:



"Rucia vivía libremente en San Carlos de Apoquindo (Camino el Alba con Francisco
Bulnes Correa). Junto a un grupo de amigos que trabajamos en el sector la
acogimos, dimos cariño, atención medica en la clínica Veterinaria El Rodeo y la
cuidamos por cerca de un año. Ella se transformó en parte importante de nuestras
vidas, clientes, vecinos, trabajadores y de todos quienes la
conocieron.

La noche del miércoles, Rucia, por un descuido de los
trabajadores de la misma Clínica Veterinaria El Rodeo, se quedó encerrada en ese
local. Como todo animal, el encierro la estresó, y esto causó daños en la
clínica.
La mañana del jueves, el médico veterinario Andrés Maureira, al
abrir la clínica y darse cuenta que Rucia habla destrozado parte del local, fue
a la tienda donde algunos de nosotros trabajamos y amenazó con matarla. Luego de
un forcejeo, una amiga le dijo que hoy mismo nos llevaríamos a Rucia de San
Carlos de Apoquindo, pero que no le hiciera nada.
En el momento en que ella
fue a contactarse con personas que pudieran hacerse cargo de Rucia, el Doctor
Maureira se encerró con ella en la clínica veterinaria. Natalia, junto a otro
amigo, fue a golpear la puerta desesperadamente y, luego de unos instantes, el
doctor gritó desde adentro que ya la había matado.
Cuando fui a exigir que me
devolvieran a Rucia, los trabajadores del local me dijeron que Paz Ciudadana se
la había llevado viva, pero sedada. Llamé a Paz Ciudadana, y se me informó que
ellos no realizan dichos procedimientos a menos que sea un perro muerto en la
vía pública.
En ese momento se presentó en el lugar un guardia de Paz
Ciudadana y se contactó a Carabineros, quienes tomaron declaraciones sobre el
asunto y tomaron detenido al doctor Maureira. Luego de declarar en la comisaría,
Natalia y yo pudimos recuperar el cuerpo de Rucia, y trasladarlo a otra clínica,
donde estamos esperando las indicaciones de fiscalía para poder llevar a cabo su
cremación.
Nuestro interés es el que esta clase de actos no queden impunes.
Que la muerte de Rucia en manos del doctor Andrés Maureira de a conocer la clase
de profesionales del área de la salud animal que escudan sus intereses
económicos tras el discurso de ayudar a los más desprotegidos. Que el acto
cobarde de un hombre de poca ética e integridad traiga en un futuro mayor
protección a perros que no tienen un techo, pero si mucho amor y una familia que
siempre la recordará"



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