jueves, 8 de octubre de 2009

Interpuesta querella por maltrato animal en contra del veterinario Andrés Maureira




Por CAV
El 10 de septiembre sacrificó a sangre fría a perrita Rucia en las dependencias de su clínica veterinaria El Rodeo (sucursal San Carlos de Apoquindo).

Ese día, los funcionarios policiales que se comunicaron telefónicamente con el responsable del local, que era el mismo Maureira, les indicó en ese momento que él había practicado la eutanasia a Rucia por considerarla una perra vaga que se había metido a su local.
En horas de la mañana de hoy, en el IV Juzgado de Garantía de Santiago, fueron tomadas las declaraciones de las responsables de la canina Rucia, Natalia Aguirre e Hiromi Délano y de testigos que estuvieron presentes aquel día en la clínica El Rodeo. La querella por maltrato animal en contra del veterinario Andrés Rodrigo Maureira von Bischoffhausen, se acoge al artículo 291 bis del Código Penal que dispone que “el que cometiere actos de maltrato o crueldad con animales, será castigado con la pena de presidio menor en su grado mínimo y multa de uno a diez ingresos mínimos mensuales, o solo a esta última”.
El abogado defensor de la causa, Eduardo Harcha, expresó que -en la historia de la perrita Rucia nos encontramos frente al típico caso de maltrato animal, porque fue arrastrada a un recinto pasando a llevar el resguardo de quien la protegía y cuidaba, para luego recibir de manos de un facultativo llamado a velar por la salud de los animales, una fuerte sobredosis de un agente sedante, que actuando como un veneno mortal, le quitó la vida. Dicho acto es ejecutado con absoluta impiedad, por cuanto no existía necesidad alguna, fuere de carácter sanitario o humanitario, para poner fin a la vida del animal. Rucia se encontraba con sus vacunas al día, en perfecto estado de salud, y jamás agredió, ni siquiera intimidó, a algún humano. Es por lo anterior que el actuar impulsivo, frío, irracional e impío del veterinario se encuadra perfectamente en la conducta cruel de maltrato que exige la tipificación, ya que dada su profesión, estaba perfectamente consciente del daño que causaba-.
Referido a la legislación chilena, que clasifica a los animales como muebles “semovientes”, no diferenciándolos más que por su capacidad de desplazarse a sí mismos de las cosas inanimadas, como las sillas y las piedras. Harcha señaló que -esta mentalidad obsoleta y errónea lleva a que muchas personas tiendan a considerar al resto de los seres vivos como meras cosas transables comercialmente, que en la medida que pierden o no tienen un valor económico son fácilmente descartables. Si como sociedad toleramos situaciones como la descrita en esta querella, dejándolas sin sanción, estamos dando pié para que aquellos que con indolencia o crueldad ejecuten sus actos solo movidos por sus intereses o impulsos tengan campo libre para continuar haciéndolo. Quien maltrata a un animal está dando una clara muestra de que su impiedad es su forma de relacionarse, incluso con sus semejantes-, puntualizó.

Por su parte, Natalia Aguirre, señaló que este es el comienzo de un largo camino y que lucharán hasta el final para que se haga justicia. “No podemos permitir que este veterinario siga ejerciendo su profesión así tranquilamente y más encima que sea docente de un post grado impartido en la carrera de medicina veterinaria en la universidad de Chile. No nos vamos a quedar tranquilas. Maureira no va a quedar impune porque le arrebató cruelmente la vida a un ser inocente e inofensivo”, sentenció.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Entró en vigor la Ley de Protección Animal


Por CEFU
La ley sobre la Protección de los Animales (nº 20.380) fue publicada en el diario oficial el 3 de octubre y ya está vigente
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La intención legislativa es crear un código específico sobre esta materia, por lo cual se facultó a la Presidenta Michelle Bachelet para sistematizar y refundir las normas dispersas en la legislación chilena relativas a la salud y bienestar animal, entre otras. Esto explicaría el silencio que ha rondado a la publicación de un proyecto que supuestamente ha sido un anhelo para quienes defienden los derechos animales.
Los reglamentos pertinentes para esta ley serán redactados por el Ministerio de Salud en el plazo de un año. Cuestión que causa preocupación entre los defensores de los animales pues dicha repartición, históricamente, ha evitado hacerse cargo del tema. “La aproximación a la problemática siempre ha sido desde una perspectiva sanitaria, poniendo énfasis en las enfermedades y daños que los animales pueden transmitir o causar a las personas. Al mismo tiempo el MINSAL ha tenido una actitud pasiva frente al accionar de las Secretarias Ministeriales que han avalado o promovido el retiro y eliminación de animales sin respetar la legislación vigente”, manifestó la Directora Ejecutiva de la Coalición para el Control Ético de la Fauna Urbana (CEFU), Alejandra Cassino.
Respecto de la Ley 20.380, la dirigente reiteró que “este cuerpo legal nos parece un buen gesto hacia quienes nos preocupamos de defender la causa animal. Sin embargo es una ley carente de recursos, incompleta y que además no incidirá radicalmente en la sanción penal de quienes cometan actos de maltrato. En buenas cuentas es sólo poesía jurídica”.
De acuerdo al área legal de CEFU esta ley dejó fuera temas esenciales como la posibilidad de presentar querella por parte de las organizaciones que tienen por fin la defensa de los animales; cambiar el estatus jurídico de estos –que dejen de ser considerados cosas por el Código Civil-; sancionar expresamente el abandono; y, considerar a los animales en los protocolos de rescate de la ONEMI.
Para subsanar las falencias de este cuerpo legal, el diputado Fulvio Rossi presentó una moción sobre protección y condición jurídica de los animales, boletín 6589-12, que actualmente se encuentra en la Comisión de Recursos Naturales, Bienes Nacionales y Medio Ambiente de la Cámara. “Trabajamos junto al diputado en la redacción de esta propuesta pues entendemos que si se legisla sobre una materia es para lograr avances sobre la misma y no para hacer gestos o generar volúmenes que ocupen espacio en una biblioteca”, agregó Cassino.
Asimismo la Directora Ejecutiva de CEFU mostró preocupación por la descoordinación que existe entre la Ley 20.380 y el proyecto sobre Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía, boletín 6499-11 (De razas peligrosas). “Mientras en su inciso segundo la Ley de Protección Animal promueve la educación y la esterilización de perros, el proyecto de tenencia avala la eutanasia de los animales retirados por los municipios que no sean reclamados por sus dueños. Esto es gravísimo pues faculta a los municipios a instalar caniles de acopio. Quienes saben de demografía canina saben que el numero de animales superará la capacidad instalada y que ante la presión de los vecinos por acceder al ‘servicio’ de retiro y acumulación de animales se verán en la obligación de sacrificar a los no reclamados”, informó.
Respecto de la posibilidad de sacrificio de animales, Cassino fue enfática. “No será una posibilidad. Será una realidad. Un hecho que responderá a la presión de los vecinos y que obligará a eliminar animales sanos para tener más espacio. Recluir a los 300 mil animales en situación de calle (abandonados) que hay en el país en caniles municipales implica mensualmente cerca de dos millones de dólares. Sin educación y programas de esterilización extensivos y sistemáticos, la ley de Tenencia Responsable pasará a la historia con el triste mote de ‘solución final’ y lo que es peor, sin resultados positivos como lo demuestran hoy experiencias internacionales similares”.
fuente: CEFU
PrensaAnimalista